Inicio » Deportes » A River nadie le saca la ilusión: superó a Newell´s 1-0 y está a un punto del líder
Yatasto

A River nadie le saca la ilusión: superó a Newell´s 1-0 y está a un punto del líder

La carga emocional del triunfo en el superclásico aún le dura a River. Todavía mantiene una saludable alegría que se traduce en ganas, fuerza y confianza. Siente cómo la efervescencia le hace cosquillas en la nariz. Que lo diga Ramón, capaz de agitar los brazos como si estuviera en la tribuna, no bien Carbonero empuja la pelota a la red, en la temprana apertura en el Monumental. Los millonarios empiezan a sentirse cómodos con la presión hasta que se suelta. Éxitos como el de anoche, el tercero seguido, ante Newell’s, otro con pretensiones, los inflan como un globo y, definitivamente, parecen soltarlos en la lucha por el título. Hacía mucho que no se sentían así, en altura crucero y con un cielo casi despejado.

River se acepta tal cual es y cada vez se ve mejor frente al espejo. Se refleja robusto y sólido en el fondo. Se siente ágil y musculoso en el medio campo: lo que antes eran piernas frágiles hoy parecen columnas de un impecable mármol. Se insinúa punzante en el ataque y, pese a la prudencia en determinados momentos, como contra Lanús o Boca, busca, insiste y avanza. Anoche, la presión desde el primer momento le dio resultado ante Newell’s. El mérito, otra vez, fue no haber fallado la primera oportunidad. Después, manejó el partido: de a ratos, se lanzó al ataque; en otros momentos, los últimos, se retrasó y dejó la responsabilidad en el terreno rojinegro.

La clave estuvo en el espíritu de Carbonero, que empezó la jugada con un quite frente a Bernardi y que la terminó en el corazón del área. Corrió y corrió hasta que vio a Villalva. Keko cruzó la pelota a la izquierda, donde apareció Vangioni. El centro bajo encontró la media vuelta de Cavenaghi, el rebote de Guzmán y el cabezazo del colombiano.

La ventaja no apaciguó a River. Pero lo más curioso fue que no despabiló a Newell’s. O, mejor dicho, los rosarinos casi nunca pudieron escaparle al ahogo que les propusieron los volantes millonarios, siempre con Ledesma como eje. Apenas una vez el conjunto dirigido por Berti quebró las marcas: Muñoz, desde una posición favorable, pateó demasiado alto. Bernardi no hizo pie y hasta salió lesionado. El ingreso de Banega supuso una mayor precisión, pero el control de la pelota casi nunca le correspondió. Casco jamás pudo proyectarse y, en buena parte, se debió al incansable Villalva, tan eficaz en la parte ofensiva como en la defensiva.

PUDO HABERLO LIQUIDADO ANTES
El entusiasmo de River fue tan grande que, al menos durante un buen rato, no sintió el cansancio, pese al gran esfuerzo. Si hasta pudo haber definido el partido en el primer tiempo. Le faltó puntería a Cavenaghi, en un mano a mano en el que Guzmán le adivinó el intento. No encontró el ángulo de remate Lanzini, tras un pase de Ledesma, otra vez después de la buena presión de Carbonero. Newell’s no fue Newell’s. Ni en el juego. Ni en la imagen. Ni en las individualidades. La mejoría rosarina llegó en la segunda parte. De una corajeada de Banega, tuvo el gol Trezeguet (entró por Ponce), pero Barovero le tapó el remate. Fue de arco a arco. Porque Cavenaghi, en la réplica, definió desviado ante el achique de Guzmán. El empuje de Newell’s, por primera vez, provocó el repliegue de River. El conjunto de Ramón estuvo más tiempo en el campo propio que contrario. Sólo la falta de claridad de los visitantes, más allá del merodeo, no lo metió en algún apuro más grande, en medio del hervidero del Monumental.

Un River inteligente

Lanzini dijo que “estamos todos entusiasmados, como la gente” y sueña con el premio mayor. Destacó que el equipo aprendió a manejar los partidos y explicó que “defendemos cuando hay que defender”. Ah, y habló del polémico corner vs. Boca…

“Un River inteligente”. Así definió Manu Lanzini a este equipo que viene en levantada y que ilusiona y se ilusiona. En charla con Fox Sports, el 10 se mostró feliz con este presente: “Sacamos nueve puntos, tres partidos seguidos fundamentales”, dijo el chico que se hizo en el club y que disfruta porque “me faltaba regularidad y la estoy consiguiendo, ahora tengo que mantener un buen nivel”.

Medido, analítico, Lanzini habló de las virtudes de este equipo que está a un punto del líder Colón y lo definió como inteligente “porque aprovecha los momentos que tiene que aprovechar. En otros partidos no nos pasaba esto, antes errábamos muchos goles. Sabemos las limitaciones, defendemos cuando hay que defender, nos conocemos entre todos. Con Newell’s hicimos un gran planteo”. El talentosos pibe del semillero explicó que no le molesta hacer el esfuerzo al marcar: “Estoy terminando bien los partidos, si bien el desgaste es grande. Pero es lo que tengo que hacer y me pidió Ramón. Estamos a muerte con él y sabíamos que no teníamos margen de error antes de estos tres partidos”.

En el medio de la charla le preguntaron sobre el polémico corner previo al 2-1 a Boca y no tenía otra que aceptar, lo hizo con una sonrisa, que “no fue corner. Pero yo ni miré para atrás, agarré la pelota y me fui a patearlo”. Y comentó que “todos estamos entusiasmados, tanto la gente como nosotros. En lo personal uno va creciendo, va adquiriendo más experiencia y me siento bien. Y más con los triunfos y con haberle hecho otro gol a Boca, que es lo máximo”.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*