Inicio » Deportes » Argentina empató en cero con Rumania
Yatasto

Argentina empató en cero con Rumania

La Selección empató 0-0 contra Rumania, partido preparatorio para el Mundial. Messi no pudo sobresalir, el equipo anduvo regular y generó algunas chances. Hay que mejorar. Al fútbol le falta un poco más de Hepatalgina o de Uvasal. Arrancar un partido con Messi vomitando es más que un dolor estomacal. Es saber que el encuentro no será el mismo. Imposible pensar lo que habría ocurrido si la Pulga hubiese jugado en su plenitud, lo que sí se puede decir es que la Selección le hizo compañía a su mejor jugador. O sea, la Argentina jugó incómoda. Así igualó 0-0 ante Rumania, en Bucarest, en la última prueba antes del armado definitivo de la lista mundialista.

En un partido chato, a la Selección le faltó movimiento. Jugó al ritmo de un amistoso, nada que ver con esa samba que se necesita para llegar al bailongo del Mundial de Brasil. Es cierto que lo pudo ganar, que aceleró en el segundo tiempo, que Lavezzi rompió el arco sobre el final y que Romero dejó en evidencia que anda con las manos calientes pese a su inactividad. Pero nada de la Selección se le pareció a eso que se dice entusiasmar, ilusionar, convencer.

A nadie le costará olvidar, entonces, esta noche rumana. Es que la Selección no lo quiso hacer enojar a Drácula -dice la leyenda que vivió cerca del estadio-. Con Messi apagado en el inicio, muy quieto, la Argentina jugó al pie antes que al espacio. Así, le costaba romper la resistencia rival. En el primer intento con pase al vacío llegó el desequilibrio de Di María y una claro pase para un Higuaín que se quedó sin ángulo. En ese rato la Selección sí mostró su talón de Aquiles: el retroceso. Dos centros, dos llegadas clarísimas de Rumania. En una de ellas definió un tal Maricá. Romero le avisó a Sabella que lo tenga en cuenta, que no piense en cambiar justo ahora, a menos de 100 días de Brasil.

Hubo una reacción en la segunda mitad. El Kun Agüero rompió en velocidad en dos oportunidades, aunque terminó saliendo porque arrastraba algunas molestias. También dejó la cancha Gago, un Gago sigue sin poder sacarse de encima ese síndrome Casa Amarilla que lo aqueja últimamente. Ya recuperando la pelota en campo rumano, Messi se adelantó y empezó a mover mejor al equipo. En uno de esos intentos, la Pulga trianguló con Marcos Rojo y Palacio, quien no llegó a definir. Tuvo algunas llegadas más la Selección. Pero faltó el gol. Bah, faltó un poco más del gol. Y sobró la descompostura del comienzo. Quizá Sabella y compañía se guardan lo mejor para el Mundial. Ojalá.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*