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Cuenta regresiva para resolver la situación de Boudou en el caso Ciccone

El reloj judicial comenzó a correr para Amado Boudou. Hoy cuando faltaban unos quince minutos para las cuatro de la tarde, los jueces de Casación Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Eduardo Riggi tomaron una decisión fundamental para que se resuelva la situación del vicepresidente de la Nación que está imputado por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública por el Caso Ciccone. Boudou había pedido apartar del caso al camarista de Casación Juan Carlos Gemignani,quien en un voto de octubre había hecho consideraciones que para el vicepresidente le habían hecho perder la imparcialidad que debe regir las acciones de los jueces.

Gemignani, junto a Hornos y Borinsky había rechazado en octubre pasado, el pedido de nulidad de la declaración de Laura Muñoz que había hecho su ex marido, Alejandro Vandenbroele, sospechado de ser testaferro del vicepresidente. En aquel voto Gemignani había hablado de las amenazas que había denunciado haber sufrido Muñoz luego de haber declarado que Boudou y Vandenbroele tenían negocios en común. Vandenbroele fue quien dirigió la imprenta Ciccone Calcográfica luego del desembarco de un grupo que, se sospecha, era cercano a Boudou.

Boudou consideró que en el voto de Gemignani en aquel rechazo al pedido de anular la declaración de Muñoz, el juez había prejuzgado por algunas consideraciones que hizo sobre el poder del vicepresidente para amenazar a Muñoz. En el fallo de hoy Hornos, Borinsky y Riggi, consideraron que Gemignani se había referido a dichos de Muñoz y no eran suyos los conceptos sobre Boudou. Y Gemignani sigue en el caso. A partir de ahora comienza la discusión sobre si Boudou debe seguir bajo investigación por el Caso Ciccone. El vice pidió que lo sobreseyeran porque en la investigación no se ha comprobado ningún delito. El caso está en manos del juez Ariel Lijo y del fiscal Jorge Di Lello, quien pidió la indagatoria de Boudou por su actuación como ministro de Economía en 2010 al interesarse ante la AFIP por la situación de Ciccone -una vez que fue comprada por su entorno. Es decir que para el fiscal del caso, hay pruebas en contra de Boudou.

Boudou pidió su sobreseimiento. Se lo rechazó el juez Lijo. Y también la Sala I de la Cámara Federal. Ahora debe decidir Casación. El fiscal de la Casación Javier De Luca aseguró en noviembre pasado que lo investigado no configura el delito de negociaciones incompatibles. Pero no pidió el sobreseimiento. Solicitó que se defina concretamente de qué se lo acusa a Boudou. Eso mismo sostuvo hoy por la mañana cuando se pronunció a favor de apartar a Gemignani. Lo hizo, según dijo en la audiencia de hoy, para evitar “futuras nulidades”.

A partir de hoy se inicia la etapa de definición del caso en Casación. Los jueces Hornos, Borinsky y Hornos, abrirán un período de estudio del expediente, luego habrá otra audiencia oral y pública para que Boudou y el fiscal De Luca defiendan sus posiciones. Después de eso, los jueces estarán en condiciones de definir. De lo que ellos digan depende el futuro judicial de Boudou. La estrategia judicial del vice se basa en que la Casación anule la causa. Porque en el expediente que tiene Lijo se acumulan pruebas que lo complican. Hoy por la tarde Boudou sufrió un revés de la propia Casación. Pero todavía le queda la última jugada. Y hasta que los jueces no firmen, el resultado es incierto.

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