Inicio » Destacado » Detectan sobreprecios de hasta un 41% en las casas de las Madres en el Chaco
Yatasto Noticias

Detectan sobreprecios de hasta un 41% en las casas de las Madres en el Chaco

La Auditoría General de la Nación (AGN) detectó sobreprecios de hasta 41% en los costos de las viviendas sociales que construyó Sergio Schoklender junto a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, de Hebe de Bonafini. Así surge de su último informe, en el que se advierte que los mayores sobrecostos se observaron en Chaco, el terruño del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich , hoy de licencia como gobernador. Según la investigación de la AGN, en el 77% de los casos auditados se comprobó que el valor del metro cuadrado de las viviendas del programa Sueños Compartidos, que ejecutó la fundación de Bonafini, superó el costo del programa Techo Digno, uno de los planes oficiales del Ministerio de Planificación Federal. La auditoría abarcó las obras que la fundación ejecutó en las provincias de Buenos Aires (Ezeiza y Tigre), Santa Fe (Rosario), Chaco, Santiago del Estero y la Capital.
“Salvo en los casos de las obras de CABA -Villa 15, barrio El Garrote-, Tigre y Barrio Villa del Carmen, de Santiago del Estero, en el resto de las obras el valor del metro cuadrado construido por la Fundación mediante el Sistema Emmedue superó el valor tope fijado por el programa Techo Digno, llegando a superarlo en el caso de la obra de Santa Sylvina, de 70 viviendas, en un 41,92%”, advirtió la AGN.
Santa Sylvina se ubica en Chaco, al igual que La Rubita (70 viviendas) y Sáenz Peña (220 viviendas). La AGN auditó todos estos emplazamientos, al igual que otras 86 viviendas también construidas por la fundación en Santa Sylvina y otras 148 en Sáenz Peña. En todos estos predios, la Auditoría comprobó que el costo del metro cuadrado es superior al que se hubiera pagado con el programa oficial Techo Digno. En efecto, según el informe, en La Rubita se pagó un 36,69% más; en Sáenz Peña (220 viviendas), un 20,65% más; en Santa Sylvina (86 viviendas), un 8,62% más, mientras que en Sáenz Peña (148 viviendas), un 5,49% más. Como ya se mencionó, el porcentaje más alto corresponde a Santa Sylvina (70 viviendas), con un 41,92% de sobrecosto.
Casualidad o no, fue Capitanich el vocero del enorme malestar que provocó en la Casa Rosada el informe de la AGN. Calificó el documento de “inconsistente, carente de lógica, sentido y rigurosidad”. “Yo celebro que el gobierno nacional haya impulsado una iniciativa de esta naturaleza que ha permitido mejorar la calidad de vida de muchos chaqueños y muchos argentinos”, elogió el jefe de Gabinete.
Sin embargo, el informe de AGN no concuerda con estas apreciaciones. En el informe, se advierte lo siguiente:
-Castañares (CABA): el control quedó a cargo del Instituto de Vivienda de la Ciudad, tarea que sobrepasa su capacidad técnica para ejercerlo.
-Barrio El Garrote-Tigre: las viviendas terminadas no pudieron ser entregadas por la falta de infraestructura para la conexión de agua, gas, electricidad y cloacas.
-Barrio Travesía-Rosario: se verificaron deficiente escurrimiento pluvial en patios comunes, filtraciones en las viviendas, fisuras en paredes y rotura de paneles por instalaciones realizadas a destiempo. Las viviendas no fueron entregadas.
-Obra Santa Sylvina-Chaco: se utilizaron materiales para la instalación eléctrica no apropiados para el tipo de vivienda.
La Auditoría subrayó que si bien la responsabilidad de las obras recaía en la Fundación Madres de Plaza de Mayo, era indelegable la tarea de control por parte de los funcionarios en cuyos territorios se realizaron las viviendas.La AGN advirtió sobre “la debilidad de los controles de las obras por parte de las unidades ejecutoras locales y las nacionales en todas las obras incluidas en la muestra”. “En todas las obras relevadas, la frecuencia de inspecciones fue esporádica e irregular. Se detectaron la falta de actas de inspección e incumplimiento de los plazos contractuales, como tampoco se aplicaron las sanciones que correspondían: suspensión y, eventualmente, expulsión”, destacó la AGN.