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Extraña muerte de un hombre en un operativo policial en barrio Sarmiento

Yatasto

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A Mura le retiraron parte de los tejidos circundantes a la zona del impacto de la perdigonada, para estudio, dijeron “Mura se enojo porque le patearon el vino. Allí comenzó el disturbio. Hubo un crimen, no un enfrentamiento”, dijo un abuelo.
Cuatro policías, dos oficiales y dos suboficiales fueron detenidos anoche luego de que se produjera la muerte de un ciudadano argentino chileno, en un incidente ocurrido en barrio Sarmiento, al oeste de esta capital.
Gabriel Mura Ortiz (43), padre de siete hijos, recibió un disparo a corta distancia de un arma larga, con proyectiles de plomo, del tipo perdigones, que le ingresó por su costado derecho, a la altura del hígado, aunque la trayectoria fue de atrás hacia adelante, según describió un vecino, quien preparó el cuerpo para las exequias.
El fatal incidente se produjo cerca de las 12 de la noche del sábado, cuando unas catorce personas, todas ellas pertenecientes a un equipo de fútbol barrial se hallaban ingiriendo bebidas alcohólicas en la vía pública.
A esa hora una patrulla de la Motorizada, llegó a ese lugar y le exigió que abandonen el lugar y “que circulen”. La negativa de los futbolistas amateurs hizo que se iniciara una discusión que comenzó a subir de tono.
Un testigo, que llevaba ayer la misma ropa deportiva con la que había finalizado el partido el día anterior aseguró a diario El Tribuno: “El oficial se bajó con el arma en la mano y comenzó a patearnos el vino y la gaseosa. Gaby Mura comenzó a decirle al oficial que iban a tener que pagarle el vino que había pagado a 12 pesos cada cartón apenas unos minutos atrás. Recibió como respuesta que iba a ser detenido por esto y por aquello y Mura le dijo que no lo iban a llevar así por así y comenzó el forcejeo”.
El vecino relató que el “Chileno”, trabajó en El Salar del Hombre Muerto, en Santa Fe, en Jujuy. “No era flojo, así que el oficial rodó con el lomo en el suelo y allí se armó el disturbio. Allí llamaron refuerzos y en minutos vinieron unos cuarenta policías, de todas las seccionales, Infantería, incluso Caballería, sólo para llevarse al chileno Mura”.
“Cuando comenzaron a avanzar lo agarraron a Mura y lo tiraron al piso y cuando estaban forcejeando con otros policías se le acercó uno de los que tenían las armas largas, eran dos en total. Allí se escuchó el disparo” aseguró.
El vecino que pidió reserva de su identidad advirtió que luego de ese momento comenzaron los incidentes más graves. “Mura quedó tendido sobre la calle y se lo veía muy dolorido. Ya no nos permitieron acercarnos, nos dispararon con toda clase de balas hasta que cargaron el cuerpo ya inerte, en un remise o un auto policial que llegó camuflado. Mura estaba muerto, pero igual lo llevaron al centro de salud de villa Primavera donde el personal médico no lo recibió y le indicó a la policía el traslado del cuerpo a la morgue”.
Otro vecino de mayor edad fue categórico: “No, aquí nadie peleó con nadie. Los incidentes fueron posteriores. La indignación por el procedimiento, la arbitrariedad de los motoristas, los excesos de cada día, todo explotó. Después nos enteramos que dijeron oficialmente que hubo enfrentamiento de patotas. ­Por favor…! aquí hubo un homicidio y por la espalda. Vinieron a llevarse a quien derribó a un policía y se lo llevaron, por las buenas o por las malas. Pero no pensaron que Mura no era ladrón, que al momento del incidente no estaba delinquiendo, ni siquiera estaba protestando. Tampoco pensaron que de él dependían sus siete hijos. Ahora ya es tarde. Estamos cansados de todos los días problemas con la policía. Los chicos aprendieron a resistirla, no la quieren. Eso es malo. Y con esto no sé que va a pasar a futuro”, aseguró Juan, el vecino fundador del núcleo urbano.
Después de esa muerte cientos de vecinos de los barrios vecinos comenzaron a marchar desde barrio El Progreso hacia la comisaría y los detuvieron en el puente de entrada al barrio. “Ni los ómnibus pudieron pasar. Hoy estamos de duelo y mañana reclamaremos justicia. La verdad es que no sé si la hallaremos”, indicó.
La versión oficial habla de patotas
Fuentes policiales aseguraron en su sitio web: “Poco antes de la medianoche ingresaron llamados al Sistema de Emergencias 911 solicitando la presencia policial en barrio Sarmiento, en razón de encontrarse un grupo numeroso de personas enfrentándose. Ante el requerimiento se desplazaron al lugar un grupo de motoristas del Sistema de Emergencias quienes realizaron la primera intervención y al verse superados por el accionar violento y la cantidad de personas solicitaron apoyo.
En tal sentido, otros móviles acudieron de inmediato a los fines de restablecer el orden de grupos patoteriles, destacando que la envergadura superó cualquier hecho vandálico registrado hasta la fecha”.
No se especifica cuál es el hecho vandálico aunque líneas más abajo informa que una persona resultó alcanzada y muerta por un arma de fuego y que cuatro policías fueron detenidos y sus armas secuestradas.
El caso quedó en manos de la fiscal de graves atentados Gabriela Buabse y está caratulado, según fuentes policiales, como supuesto homicidio.
Vecinos de los barrios Sarmiento y El Progreso dijeron, irónicamente, “gracias a Dios y a las balas policiales, la pueblada no llegó a la comisaría”.