Inicio » Deportes » Argentino A » Juventud festejó ante Central casi después de 4 años
Martínez se fue expulsado. Nunca pudo tomarlo a Magno que hizo lo que quiso por su sector. Armella, el más sacrificado de Central Norte.

Juventud festejó ante Central casi después de 4 años

Y tuvieron que pasar casi 4 años para que Juventud vuelva a ganarle a Central Norte por un torneo organizado por el Consejo Federal de la AFA, como lo es el Argentino “A”.

La noticia fue Juventud Antoniana sin dudas. El santo cortó una larga sequía con un 2 a 0 más contundente que vistoso. Pero vale igual. Porque lo liquidó cuando Central Norte, sin ideas claras de juego, fue a buscar el empate con todo su amor propio y en una contra se encontró con el segundo gol de Juventud.
Rodrigo Sánchez hizo el primero pegando en el momento justo. Porque Central había salido a jugar como una tromba, se llevada puesto a su rival pero Rodrigo puso bien el cuerpo, arrastró la marca de Armella y sin demorar sacó un disparo fuerte y abajo, al lado del palo. Salort ni la vio pasar.

En ese preciso momento arrancó otro clásico y la superioridad que tenía Central Norte en los primeros minutos fue desapareciendo. Atrás quedó el manotazo de Ezequiel Viola para desviar un tirito de Altamirano. Viola vio la tarjeta amarilla ante la repitencia de su acto de demorar el juego y cambiarle siempre el balón, en todos los saques de arco, a los niños alcanza pelotas.

Juventud pasó a ejercer el control del juego, aunque sin la pelota. Y Juventud no fue más solo porque Litre no es regular y Prieto corre casi siempre sin sentido. Prieto no hizo nada en los últimos partidos. Ayer no fue la excepción. claramente perdió en todas las que fue a dividir y las pocas que tuvo, con muy mala puntería.
Verdaderamente fue muy disminuida la producción del equipo de Coleoni. Dependió mucho de lo que Magno pudo inventar o de alguna aparición de su goleador, Altamirano. Encima, cuando apareció, el árbitro Alejandro Arco miró para otro lado: el Gordo fue víctima de un claro penal cuando el partido estaba 1 a 0. Era penal y un posible empate para el cuervo. Pero el mendocino, como para darle el gusto a Laspada, vino corriendo desde la mitad de la cancha solo para amonestar al delantero. Más allá de esto, el cuervo dejó en evidencia sus grandes limitaciones con un equipo que se armó atado con alambres para jugar este partido.

Apaza jugó el peor partido en primera, lo mismo que Chmil, falto de ritmo, dinámica y marca. Coleoni puso todo lo que tenía (Guerra, Perillo y Encina) y no le alcanzó. El santo tampoco sabía cómo liquidarlo hasta que apareció Badaracco en el final. Vale igual para Juventud que puede animarse a soñar de nuevo. Pero deberá mejorar mucho Juventud, porque no se puede hacer tiempo jugando con un hombre de más y ante un equipo demasiado disminuido.

LA TAPADA. Ezequiel Viola tapó a puro reflejos un remate de Altamirano a los 11 minutos de juego. Provindencial salvada del uno antoniano. Viola es, por lejos, el jugador más regular en la campaña del santo.
EL OPORTUNISTA. Rodrigo Sánchez apareció en el momento justo. Tras un gran pase de Matías Fernández, se llevó la marca de Fretes y sacó un remate que dejó sin reacción a Germán Salort (reemplazó al arquero titular, De Giorgi).
EL ERROR. Hernán Fernández tocó a Altamirano en el área y fue penal para Central Norte. Pero el mendocino Arco, que estaba lejos de la jugada, no lo cobró.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*