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Otra vez volvió la violencia al Martearena

Algunos hinchas santos no saben perder con Central Norte. Yatasto

Algunos hinchas santos no saben perder con Central Norte. Yatasto

Salta fue hasta ayer la única provincia que podía jugar los partidos con público visitante. Pero ese privilegio se vería afectado por el enfrentamiento que hubo entre los hinchas de Juventud Antoniana y la Policía, luego del clásico que ganó Central Norte por 2 a 0.
Los incidentes se produjeron por fuerza de los violentos pero también por fallas del operativo de seguridad. La Policía se equivocó en el momento de retener a los hinchas de Juventud en el estadio y en pleno festejo cuervo en el campo de juego. En consecuencia, los barras antonianos reaccionaron, abrieron un portón de una de las esquinas de la cancha y quisieron entrar al campo de juego. La Policía los frenó reprimiendo con balas de gomas, con lo cual la gresca tomó mayores dimensiones.
“No tuvimos opciones, si no reprimíamos podría haber pasado algo más grave”, explicó luego el comisario Romero, uno de los encargados del operativo.
El momento más dramático sucedió con uno de esos hinchas tirado en el suelo, inconsciente por un balazo de goma que recibió cerca de su ojo izquierdo. En ese momento se delató otra falla garrafal de la organización: en esa zona no había ambulancias. El Dr. Juan Bravo, exdirectivo de Juventud, atendió al hincha en la zona de plateas y luego fue derivado al hospital San Bernardo junto a otro simpatizante que sufrió un herida en la pierna.
Las escenas de pánico continuaron sobre la avenida Tavella por donde los hinchas santos dejaron el estadio con corridas y tirando piedras, poniendo en riesgo a los que circulaban por el lugar.

La tarde en el Martearena terminó mal, pero había arrancado de la mejor manera, con el color que le pusieron los hinchas de ambos bandos.
El clásico entre cuervos y santos se disputó con un marco de casi 16 mil personas (se vendieron 15.094 entradas), contra el pronóstico de muchos. Pero los hinchas volvieron a demostrar que este partido es especial y que no importan como llegan sus equipos.
Y ellos armaron la fiesta que todos disfrutamos, desde las cabecera impulsaron a todo el estadio con los cantos, las banderas, el aliento y el cotillón.
En ambas cabeceras se desplegaron las gigantescas banderas y no faltó el humo; azul, marrón y blanco de un lado y el negro en el otro.
También hubo duelo. Lo abrió la hinchada de Central Norte. Estos no se guardaron nada y le recordaron a los antonianos aquel 3 a 0 que terminó suspendido el año pasado: “Borombombom, borombombom el que no salta, abandonó…”. Los de Juventud no se quedaron callados y contestaron con más fuerzas con el hit “dale santo, dale santo”. Y después, desde la cabecera norte, los cuervos replicaron: “Y ya lo ve, y ya lo ve, esa es la banda de Urtubey”, haciendo referencia al fanatismo del gobernador por el club de Lerma y San Luis. De este modo, los hinchas le pusieron mucho color y pasión al clásico más importante de la provincia. (El Tribuno)